Preguntas frecuentes sobre Internet y redes
100 respuestas a las dudas y problemas más frecuentes sobre redes.
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Problemas de conexión5
¿Por qué tengo Internet pero no puedo navegar?
Estar conectado a la red y poder abrir páginas son dos cosas distintas. Tu equipo puede tener dirección válida y salida al exterior, y aun así no cargar webs si falla el DNS, que es el servicio que traduce el nombre de una web al número de su servidor.
Las causas más habituales son un DNS del operador caído, una VPN o un antivirus con filtrado de red que se ha quedado a medias, o una extensión del navegador que bloquea tráfico.
Hay una comprobación de treinta segundos: escribe 1.1.1.1 en la barra del navegador. Si aparece una página, tienes salida a Internet y lo que falla es el DNS. Si no aparece nada, el problema es de conexión.
Si es el DNS, cambia los servidores de tu equipo a 1.1.1.1 y 1.0.0.1. Si no lo es, desactiva la VPN, prueba en una ventana de incógnito y reinicia el router quitándole la corriente 30 segundos.
¿Por qué Internet funciona en el móvil pero no en el ordenador?
Si un dispositivo navega y otro no estando en la misma red, tu conexión funciona. El problema está en el equipo que falla, y eso reduce mucho la búsqueda.
Antes de nada, comprueba que el móvil no esté navegando por datos móviles: desactívaselos y vuelve a mirar. Es el falso positivo más frecuente.
Sospechosos en el ordenador, por orden: VPN activa o mal cerrada, antivirus con protección de red, extensiones del navegador, una configuración de red manual heredada de otro sitio, o el perfil guardado de esa red Wi-Fi corrompido.
- Desactiva VPN y antivirus cinco minutos y prueba.
- Olvida la red Wi-Fi y vuelve a conectarte con la contraseña.
- Comprueba que la configuración de red esté en automático, no con una IP escrita a mano.
- Si es un portátil, prueba con cable: separa problema de Wi-Fi de problema de equipo.
¿Por qué me sale "conectado, sin acceso a Internet"?
Ese aviso significa que tu dispositivo entró en la red Wi-Fi pero, al comprobar si hay salida al exterior, no obtuvo respuesta. El icono del Wi-Fi mide la señal entre tu aparato y el router; que el router tenga línea es otro asunto.
Empieza por saber si le pasa a todos los aparatos o solo a uno. Coge otro móvil con los datos desactivados: si ese navega, el problema es del primer dispositivo. Si tampoco navega, es el router o la línea.
Cuando falla en todos, mira el piloto de Internet, WAN, fibra o PON del router. Verde fijo significa que hay línea y hay que buscar dentro de casa. Rojo, naranja, apagado o parpadeando sin parar significa que no hay línea y le toca a tu operador.
Reinicia siempre quitando la corriente 30 segundos, nunca con el botón de RESET: ese borra la configuración de fábrica.
¿Cómo saber si el problema es mi equipo o mi red?
Es la primera pregunta que hay que responder, porque separa dos averías que no se parecen en nada, y se resuelve en cinco minutos.
- Prueba con un segundo dispositivo conectado a la misma red, con los datos móviles desactivados.
- Si el segundo va bien: tu conexión funciona y el problema está en el primer equipo. Mira VPN, antivirus, extensiones y controladores de red.
- Si el segundo va igual de mal: el equipo queda descartado y el problema está en el router, en el Wi-Fi o en la línea.
- Para afinar más, repite la prueba con un cable de red y el Wi-Fi desactivado. Si por cable va bien, el problema es el Wi-Fi. Si por cable va igual de mal, es el router o la línea.
Haz siempre las mediciones desde el mismo sitio y con la conexión en reposo, o estarás comparando cosas distintas.
¿Por qué algunas webs cargan y otras no?
Que unas páginas funcionen y otras no descarta casi siempre una avería de tu conexión: si no hubiera salida, no cargaría ninguna.
Lo habitual es una de estas tres cosas. Un DNS que resuelve mal ciertos dominios, y entonces esas webs no abren mientras las aplicaciones del móvil sí funcionan. Un bloqueo del antivirus, del control parental o de una extensión. O que la propia web esté caída, cosa que puedes comprobar preguntándole a alguien fuera de tu casa o abriéndola desde datos móviles.
Si sospechas del DNS, cambia los servidores de tu equipo a 1.1.1.1 y 1.0.0.1 y vuelve a probar. Si sospechas de un bloqueo, desactiva las extensiones y prueba en incógnito.
Cuando el patrón es siempre el mismo grupo de webs, suele ser bloqueo o DNS; cuando cambia cada vez, mira la estabilidad de la conexión.
Wi-Fi5
¿Por qué mi Wi-Fi va lento?
El Wi-Fi es radio, y la velocidad que te llega es lo que queda después de atravesar paredes, competir con las redes vecinas y repartirse entre los aparatos de tu casa. Una línea de 600 Mbps puede darte 40 en la habitación del fondo sin que haya nada averiado.
Las causas más frecuentes son estar enganchado a la banda de 2,4 GHz en lugar de la de 5 GHz, la distancia y los muros, el canal saturado por los vecinos, un repetidor mal colocado, o simplemente que alguien esté descargando algo.
La comprobación que lo aclara todo son dos mediciones:
- Pegado al router, a dos metros y sin paredes de por medio.
- Donde te falla, con el mismo aparato y los datos móviles desactivados, o estarás midiendo el 5G.
Si junto al router va bien, es cobertura Wi-Fi y tiene arreglo en casa. Si va igual de mal en los dos sitios, el Wi-Fi queda descartado y hay que mirar el router o la línea.
¿Por qué el Wi-Fi va más lento por la noche?
Por la tarde y la noche coinciden dos cosas: tus vecinos encienden sus redes y el tramo de red de tu operador que da servicio a la zona lleva más tráfico. Las dos producen el mismo síntoma y se distinguen fácil.
Si el problema es saturación del canal Wi-Fi, medirás mal por Wi-Fi pero bien por cable. La solución es pasarte a la banda de 5 GHz y fijar un canal a mano.
Si el problema es saturación de la red del operador, medirás mal también por cable. Eso ya no lo arreglas tú.
Haz un análisis a primera hora de la mañana y otro sobre las 21:00, siempre desde el mismo sitio, y guarda los dos. Si solo empeora en hora punta y también por cable, tienes un caso que presentar a tu operador. Sin ese par de mediciones, es tu palabra contra la suya.
¿Cuántos dispositivos aguanta un router Wi-Fi?
Muchos más de los que hay en una casa normal. Un router doméstico maneja sin apuros varias decenas de aparatos conectados, así que el número por sí solo casi nunca es la causa de que vaya lento.
Lo que sí importa es cuántos están transmitiendo a la vez. Veinte dispositivos en reposo (bombillas, enchufes, un termostato) apenas consumen. Tres televisores reproduciendo vídeo en calidad alta al mismo tiempo sí se notan.
También cuenta que en Wi-Fi todos los aparatos comparten el mismo aire: mientras uno transmite, los demás esperan. Por eso un dispositivo antiguo y lento puede frenar al resto de la banda.
Si sospechas de saturación, para descargas, copias en la nube y reproducciones, y vuelve a medir. Si mejora mucho, no hay avería: había reparto. Pasa a cable lo que esté fijo (televisor, consola, sobremesa) y liberarás aire para el resto.
¿Por qué mi Wi-Fi va peor que el de mi vecino con la misma tarifa?
Porque la tarifa solo describe lo que llega al router. Lo que llega a tu portátil depende de cosas que no aparecen en ningún contrato.
Las diferencias habituales son el modelo de router (uno con Wi-Fi 5 y otro con Wi-Fi 6 no rinden igual), dónde está colocado, el grosor y el material de las paredes, la banda a la que estás conectado, y el canal que le haya tocado a cada uno.
Para saber si tu problema está dentro o fuera de casa, mide con el equipo conectado por cable al router. Si por cable recibes lo esperado, tu línea está bien y toda la diferencia está en tu Wi-Fi, cosa que sí puedes mejorar. Si por cable tampoco llegas, ahí sí hay algo que revisar con el operador.
¿Cómo cambio el canal de mi Wi-Fi y para qué sirve?
Cada red Wi-Fi emite en un canal. Si tus vecinos usan el mismo, todas se estorban entre sí, como varias personas hablando a la vez en la misma frecuencia de radio. En un bloque de pisos esto es lo normal.
- Entra en la configuración del router escribiendo
192.168.1.1en el navegador; en algunos modelos es192.168.0.1. Las claves suelen estar en la pegatina del aparato. - Busca los ajustes de red inalámbrica y el apartado de canal.
- En 2,4 GHz usa solo el 1, el 6 o el 11: son los únicos tres que no se solapan entre sí.
- En 5 GHz hay más sitio. Los canales del 52 al 144 son DFS: el router está obligado a abandonarlos si detecta un radar, lo que provoca un corte breve. Si notas cortes nuevos tras el cambio, vuelve a un canal por debajo del 64.
- Desactiva la selección automática y fija el canal a mano.
Al aplicar el cambio se cortan unos segundos las conexiones inalámbricas. No tiene ningún riesgo y se deshace volviendo a automático.
Ethernet y cable de red5
¿Por qué mi conexión Ethernet es más lenta de lo esperado?
El cable debería darte prácticamente toda la línea, así que cuando no lo hace suele haber un cuello de botella concreto y localizable.
Revisa por este orden:
- El puerto del router. Si es de 100 Mbps, por ahí no pasarán más de 100 aunque tengas fibra de 1 Gbps. Suele venir indicado junto a los conectores.
- La categoría del cable. Está impresa a lo largo de la funda. Un CAT5 a secas limita a 100 Mbps; a partir de CAT5e admite 1000.
- El puerto del ordenador. Los portátiles antiguos y algunos adaptadores USB baratos son de 100 Mbps.
- El estado del cable. Un conector con la pestaña rota o un cable pisado por una puerta pierde pares y baja a 100 Mbps sin avisar.
- Switches por el medio. Un switch antiguo de 100 Mbps limita todo lo que pase por él.
Si por cable directo al router sí llega y desde el puesto de trabajo no, el problema está en el cableado interno.
¿Qué categoría de cable de red necesito?
Para una casa, con CAT5e vas sobrado, y con CAT6 te quedas tranquilo para el futuro. Todo lo que se vende hoy como CAT6 o CAT6a soporta 1 Gbps en cualquier distancia doméstica.
La categoría está impresa en la propia funda del cable. Lo importante es distinguir CAT5 (a secas) de CAT5e: el primero está limitado a 100 Mbps y todavía queda mucho rodando por cajones y detrás de televisores. Si tienes fibra rápida y un cable CAT5 antiguo, ese cable es tu cuello de botella.
Para tiradas domésticas no merece la pena pagar por CAT7 o CAT8: están pensados para longitudes y velocidades de centro de datos y no te van a dar nada extra entre el router y el salón.
Fíjate más en la calidad del conector y en no doblar el cable en ángulos cerrados que en subir de categoría.
¿Por qué el cable de red solo me da 100 Mbps?
Cuando la cifra se queda clavada justo por debajo de 100 Mbps, casi siempre es porque el enlace ha negociado a 100 en lugar de a 1000. Y eso tiene cuatro causas posibles.
- Cable CAT5 antiguo o cable con pares dañados. Pruébalo con otro cable distinto: es la comprobación más rápida.
- Puerto de 100 Mbps en el router, en el switch o en el propio ordenador.
- Conector en mal estado. Un pin doblado o un cable pisado deja fuera los pares que hacen falta para 1 Gbps.
- Adaptador USB barato, que muchas veces es de 100 aunque no lo diga en la caja.
En Windows puedes verlo en Configuración, Red e Internet, Ethernet: aparece la velocidad de vínculo. Si pone 100/100, el problema es físico y no de tu línea.
¿Es siempre mejor el cable que el Wi-Fi?
Para todo lo que esté fijo, sí, y por más motivos que la velocidad.
El cable da latencia más baja y mucho más estable, no sufre interferencias, no compite con las redes vecinas y no pierde capacidad con la distancia. En una videollamada o jugando online, esa estabilidad se nota más que los megas.
Además, cada aparato que pasas a cable libera aire para los que siguen en Wi-Fi, así que mejora la conexión de toda la casa, no solo la suya.
El Wi-Fi tiene su sitio en lo que se mueve: móviles, tabletas, portátiles. Para el televisor del salón, la consola, el ordenador de sobremesa o la impresora, el cable es mejor opción siempre que se pueda pasar. Un cable plano por el rodapié suele costar menos que un repetidor y da mejor resultado.
¿Puedo alargar un cable de red sin perder velocidad?
Sí, con margen de sobra. El límite del Ethernet de cobre está en 100 metros por tramo, muy por encima de cualquier distancia doméstica, así que un cable de 20 o 30 metros no te va a costar velocidad.
Lo que sí importa es cómo lo alargues. Un empalme con un acoplador barato o un latiguillo de mala calidad puede provocar que el enlace baje a 100 Mbps. Es preferible un solo cable de la longitud que necesites que dos empalmados.
Cuidado también con los ángulos cerrados y con pasar el cable pegado a la instalación eléctrica en tiradas largas.
Si necesitas llegar a otra planta y no puedes pasar cable, los adaptadores PLC son la alternativa razonable, aunque su rendimiento depende por completo de la instalación eléctrica de la vivienda.
Velocidad de Internet5
¿Por qué no recibo la velocidad que tengo contratada?
Primero conviene saber qué te han prometido. En el contrato hay una velocidad mínima garantizada que suele ser bastante menor que la de la publicidad, y es la cifra exigible.
Después, dónde mides. Por Wi-Fi es normal recibir bastante menos que por cable, y ninguna operadora garantiza velocidad por Wi-Fi. La medición que cuenta es con el equipo conectado por cable al router y el Wi-Fi desactivado.
Con eso claro, revisa las causas habituales en este orden:
- Un puerto o un cable de 100 Mbps limitando el enlace.
- Otro aparato consumiendo en segundo plano: descargas, copias en la nube, actualizaciones.
- Una VPN activa, que puede recortar la velocidad a la mitad.
- Un router que no da para la línea contratada.
Si por cable, con la conexión en reposo y en varios días distintos, sigues sin llegar a la mínima garantizada, ahí sí tienes motivo para reclamar. Guarda las mediciones con fecha y hora.
¿Por qué Internet va lento por Wi-Fi pero rápido por cable?
Es la situación más común de todas, y es una buena noticia: significa que tu línea funciona y el problema está en la parte que sí puedes arreglar.
Las causas, por orden de probabilidad: estás en la banda de 2,4 GHz, que es mucho más lenta; hay demasiadas paredes entre tú y el router; el canal está saturado por las redes vecinas; el router es antiguo; o tienes un repetidor mal colocado repartiendo señal mala.
Empieza por lo que no cuesta nada: conéctate a la red de 5 GHz cuando estés cerca del router, saca el router del mueble y ponlo en alto y despejado, y fija un canal a mano (1, 6 u 11 en 2,4 GHz).
Si aun así no llega a la habitación, lo que necesitas es acercar la señal: un sistema mallado con los nodos unidos por cable, o directamente cable.
¿Qué velocidad necesito de verdad en casa?
Bastante menos de lo que se anuncia. Lo que marca la diferencia en el día a día no suele ser la velocidad, sino la estabilidad.
Como referencia orientativa, y siempre según lo que publique cada servicio:
- Navegar y correo: unos pocos Mbps sobran.
- Vídeo en alta definición: del orden de 5 a 10 Mbps por pantalla.
- Vídeo en 4K: alrededor de 25 Mbps por pantalla.
- Videollamada en calidad alta: unos pocos Mbps, pero de subida, que es lo que suele escasear.
- Juego online: muy poco ancho de banda; lo que importa es la latencia y que sea estable.
Súmalo por el número de pantallas que funcionan a la vez en tu casa y tendrás una cifra realista. Pasar de 600 a 1000 Mbps no arregla una videollamada que se corta: eso casi siempre es latencia bajo carga, subida corta o pérdida de datos.
¿Por qué las descargas van más lentas que lo que marca el test?
Porque son medidas distintas. Un test de velocidad usa varias conexiones a la vez contra un servidor cercano y preparado para ir rápido. Una descarga normal suele usar una sola conexión contra un servidor que puede estar lejos, saturado o limitando a propósito.
Además está la confusión de unidades: el test da megabits por segundo y el navegador muestra megabytes por segundo. Un byte son ocho bits, así que 800 Mbps son unos 100 MB/s. Si esperabas ver 800 en la barra de descarga, el número es correcto.
Es normal que una descarga concreta no llegue a la velocidad del test. Lo que no es normal es que todas vayan lentas y que además el test también salga bajo.
Para descartar tu conexión, prueba a descargar el mismo archivo desde otra fuente y a otra hora.
¿Por qué mi velocidad de subida es tan baja?
En muchas tarifas la subida es mucho menor que la bajada por diseño, no por avería. Conviene mirar el contrato antes de alarmarse: si pone 600/600, esperas simetría; si pone 600/300 o 300/30, la asimetría es lo contratado.
Dicho eso, hay causas que sí puedes atacar. Los servicios que sincronizan solos son los principales sospechosos: copias de fotos del móvil, Drive, OneDrive, iCloud, y sobre todo las cámaras de vigilancia que suben grabación continuamente.
La subida importa más de lo que parece. Es la que se usa al enviar archivos, al hacer copias en la nube y para tu imagen en una videollamada. Con la subida saturada, la conexión entera se degrada aunque la bajada esté intacta.
Pausa las sincronizaciones, vuelve a medir, y si el trabajo depende del vídeo o de la nube, valora una línea simétrica.
Ping, latencia y jitter5
¿Qué es el ping y qué se considera un buen valor?
El ping, o latencia, es el tiempo que tarda un dato en llegar a su destino y volver. Se mide en milisegundos y no tiene nada que ver con la velocidad: son dos cosas independientes.
Como referencia en una conexión de fibra hasta un servidor del mismo país:
- Por debajo de 25 ms: muy bueno, sirve para cualquier uso.
- Entre 25 y 50 ms: correcto, incluso para jugar.
- Entre 50 y 100 ms: se empieza a notar en juegos rápidos.
- Por encima de 100 ms: retardo perceptible al abrir páginas y problemático para jugar.
El Wi-Fi suele añadir unos pocos milisegundos, los datos móviles bastantes más, y el satélite mucho más por la distancia física que recorre la señal.
Si tu ping es bueno en reposo pero se dispara cuando alguien usa la conexión, lo que tienes no es un problema de latencia sino de gestión de colas.
¿Qué es el jitter?
El jitter es la irregularidad con la que llegan los datos. No mide si van lentos, sino si llegan a un ritmo constante o a saltos.
Una conexión con 30 ms de ping siempre iguales funciona mejor que otra que alterna entre 10 y 60, aunque la segunda tenga mejor media. Por eso una videollamada se entrecorta con jitter alto aunque el test de velocidad salga perfecto.
Como orientación, por debajo de 5 ms es excelente, hasta 15 es correcto, y por encima de 30 se nota en llamadas y juegos. En Wi-Fi y en datos móviles los valores normales son más altos que por cable.
Las causas habituales son señal Wi-Fi justa, interferencias, un canal saturado, o la conexión compartida con algo que transmite a ráfagas. Si lo mides por Wi-Fi, repite por cable: es la forma de saber si la irregularidad viene del aire o de la línea.
¿Por qué tengo mucho ping si tengo buena velocidad?
Porque velocidad y latencia son cosas distintas. La velocidad es cuántos datos caben por segundo; la latencia es cuánto tarda el primero en llegar. Puedes tener una autopista de diez carriles con el peaje muy lento.
Las causas más frecuentes de ping alto con buena velocidad:
- Wi-Fi con señal justa, que añade retransmisiones y retardo.
- Bufferbloat: la latencia se dispara en cuanto alguien usa la conexión, aunque sobre velocidad.
- VPN activa, que desvía todo tu tráfico por un servidor intermedio, a veces en otro país.
- El servidor al que mides está lejos. Un ping a otro continente nunca va a ser bajo: es física.
Mide primero con la conexión en reposo y después mientras alguien descarga. Si la diferencia es grande, tu problema es de gestión de colas en el router y no de la línea.
¿Qué es el bufferbloat?
Es lo que ocurre cuando la conexión se llena y el router, en vez de descartar lo que sobra, lo va acumulando en una cola cada vez más larga. Los datos siguen llegando, pero con un retraso enorme.
El síntoma es inconfundible: todo va bien hasta que alguien descarga algo, y entonces las páginas tardan y la videollamada se corta, aunque el test de velocidad siga dando cifras estupendas.
Para verlo hay que medir la latencia dos veces: con la conexión en reposo y con la conexión saturada. La diferencia entre ambas es el bufferbloat.
- Menos de 30 ms: aceptable, no lo vas a notar.
- Entre 30 y 60 ms: se nota en llamadas y juegos.
- Más de 150 ms: la conexión se vuelve inservible mientras alguien la usa.
La solución es activar la gestión de colas del router, que aparece como QoS, SQM o Smart Queue, indicando como límite alrededor del 90 % de la velocidad realmente medida. Muchos routers de operador no la traen: ese es el principal motivo para poner un router propio.
¿Se puede bajar el ping?
Una parte sí y otra no. La distancia física hasta el servidor es un mínimo que no se puede rebajar: si juegas en un servidor de otro continente, esos milisegundos están ahí para siempre.
Lo que sí se puede recortar:
- Pasar a cable. Es la mejora más grande y la más inmediata para cualquier equipo fijo.
- Activar la gestión de colas del router (QoS o SQM) si la latencia se dispara bajo carga.
- Desactivar la VPN mientras juegas o hablas.
- Elegir servidor cercano en el juego o la aplicación.
- Liberar la conexión: pausar descargas, copias en la nube y actualizaciones.
Lo que no funciona son los programas que prometen "optimizar" o "acelerar" el ping: no pueden acortar la distancia ni cambiar la ruta que sigue tu tráfico.
Cortes y desconexiones5
¿Por qué se desconecta el Wi-Fi constantemente?
Lo primero es saber qué se cae exactamente, porque son averías distintas. Si se cae un solo aparato y los demás siguen navegando, el problema es de ese aparato. Si se caen todos a la vez pero la red Wi-Fi sigue apareciendo, lo que se cae es Internet. Si desaparece la propia red de la lista, el router se está reiniciando o cambiando de canal.
Las cinco causas habituales: el dispositivo salta entre las bandas de 2,4 y 5 GHz y cada salto es un microcorte; el router está en un canal DFS y está obligado a abandonarlo si detecta un radar; Windows apaga la tarjeta Wi-Fi para ahorrar batería; interferencias del microondas o de teléfonos inalámbricos; o el router se reinicia solo por calor o por una fuente que falla.
Separa las dos bandas desactivando el band steering, fija un canal de 5 GHz por debajo del 64 y comprueba que el router no esté encerrado en un mueble.
¿Por qué Internet se corta unos segundos y vuelve?
Los cortes breves rara vez aparecen en un test de velocidad, porque cuando vas a medir ya funciona otra vez. Dejan rastro en otro sitio: en la pérdida de paquetes y en la irregularidad de la respuesta.
Si el corte afecta a toda la casa y también por cable, mira el piloto de fibra o de Internet del router y apunta si parpadea en ese momento. Un router que pierde sincronía con la línea es cosa del operador.
Si solo afecta al Wi-Fi, sospecha del canal DFS, del salto entre bandas o de un repetidor.
Lo que de verdad resuelve estos casos es medir durante el fallo, no después. Un análisis hecho cuando todo va bien no vale para documentar un corte intermitente. Anota fecha y hora de cada corte durante unos días: ese registro vale mucho más ante el operador que una llamada diciendo que a veces se va.
¿Por qué se corta Internet siempre a la misma hora?
Un patrón horario tan claro casi siempre tiene una explicación concreta, y hay que buscarla en tres sitios.
- Saturación de la zona. Si ocurre entre las 20:00 y las 23:00 y también por cable, el tramo de red que da servicio a tu barrio va lleno.
- Algo que se enciende en casa. Copias de seguridad programadas, actualizaciones automáticas, un temporizador, o simplemente que llegue gente y empiece a reproducir vídeo.
- Mantenimiento del operador. Algunos reinician equipos de madrugada, y ahí el corte es fijo y muy breve.
Para distinguirlos, mide a primera hora de la mañana y en la franja del fallo, desde el mismo sitio y por cable. Si solo empeora en hora punta y también por cable, es saturación de la red del operador y sí es reclamable con las mediciones en la mano.
¿Cómo demuestro a mi operador que tengo cortes?
Con constancia escrita, y midiendo donde ellos aceptan la medida: por cable. Si mides por Wi-Fi, atribuirán la incidencia a tu red inalámbrica y cerrarán la reclamación.
- Anota fecha y hora de cada corte durante al menos una semana.
- Haz mediciones por cable en varios días y franjas, incluidas las del fallo, y guárdalas.
- Localiza en el contrato la velocidad mínima garantizada: es la cifra exigible, no la de la publicidad.
- Para una reclamación formal, añade mediciones con el test oficial de la CNMC (
calidadtelecos.cnmc.gob.es), disponible en web y en aplicación. - Presenta la reclamación y pide el número de referencia: sin él no consta como presentada.
Un historial de mediciones con fecha convierte "a veces se me va" en un caso documentado. Es la diferencia entre que te hagan caso o no.
¿Puede el calor afectar al router?
Sí, y es una causa de reinicios espontáneos mucho más común de lo que parece, sobre todo en verano y en routers metidos en muebles cerrados.
El síntoma típico es que la red desaparece por completo durante uno o dos minutos y vuelve sola, a veces varias veces al día y con más frecuencia por la tarde. Tócalo: si quema al apoyar la mano, tienes un candidato.
Qué hacer: sácalo del mueble, déjale aire por los cuatro lados y por arriba, no le pongas nada encima y aléjalo de la ventana si le da el sol directo. Ponerlo en vertical sobre su pie, si lo tiene, ayuda a que circule el aire.
Si aun con buena ventilación se sigue reiniciando, sospecha de la fuente de alimentación: un transformador que falla provoca exactamente el mismo síntoma. Y si es del operador, pide la sustitución: entra dentro del servicio.
Router y ONT5
¿Qué diferencia hay entre router, módem, ONT y punto de acceso?
Son cuatro funciones distintas que en casa suelen venir juntas en una sola caja, y por eso se confunden.
- ONT (u Optical Network Terminal): traduce la luz que llega por la fibra a una señal eléctrica que el router entiende. En fibra es la caja que va enchufada a la roseta.
- Módem: hace lo mismo pero para tecnologías de cobre, como el ADSL o el cable coaxial.
- Router: reparte esa única conexión entre todos los aparatos de la casa y decide por dónde va cada dato. Es el que asigna las direcciones y hace de puerta de salida.
- Punto de acceso: solo añade cobertura Wi-Fi. No reparte direcciones ni hace de puerta: se cuelga de un router que ya existe.
Cuando el operador te deja un solo aparato, dentro lleva ONT, router y punto de acceso a la vez. Saberlo importa cuando quieres poner un router propio: normalmente hay que dejar la parte de ONT y sustituir la de router.
¿Cómo reinicio correctamente el router?
Reiniciar no es apagar y encender de seguido, y sobre todo no es pulsar el botón de RESET.
- Desenchufa el router de la corriente, no del cable de red.
- Déjalo apagado 30 segundos. Es el tiempo que necesita para descargarse del todo y soltar la sesión con el operador.
- Vuelve a enchufarlo y espera entre 2 y 3 minutos sin tocar nada, hasta que los pilotos dejen de parpadear.
Si tienes ONT y router separados, apaga primero el router, luego la ONT, y enciéndelos en orden inverso: primero la ONT, y cuando su piloto esté fijo, el router.
El botón de RESET es ese agujerito que necesita un clip. Ese sí borra la configuración de fábrica: te quedas sin el nombre de tu red, sin tu contraseña y, con algunos operadores, sin servicio hasta que te lo reconfiguren. No lo pulses salvo que sepas exactamente por qué.
¿Cómo entro en la configuración de mi router?
Desde un navegador de cualquier equipo conectado a la red, escribiendo la dirección del router en la barra de direcciones.
Las direcciones habituales son 192.168.1.1 y 192.168.0.1. Algunos fabricantes usan 192.168.100.1 o un nombre como mirouter.net. Las claves de acceso suelen venir impresas en la pegatina del propio aparato, y no son las mismas que la contraseña del Wi-Fi.
Si ninguna funciona, mira la puerta de enlace predeterminada de tu equipo: en Windows aparece en Configuración, Red e Internet, al ver las propiedades de la conexión; en Android, en los detalles de la red Wi-Fi.
Antes de cambiar nada, apunta o fotografía la configuración actual. Y si el router es del operador, ten en cuenta que algunos limitan qué ajustes puedes tocar.
¿Cuándo conviene cambiar el router?
Hay cuatro señales bastante claras, y con que se cumpla una ya suele merecer la pena:
- Puertos de 100 Mbps teniendo fibra de 300 o más. Por ahí nunca pasará más, hagas lo que hagas.
- No llega a Wi-Fi 5 (802.11ac). Limita el rendimiento inalámbrico aunque esté actualizado.
- No tiene gestión de colas (QoS o SQM) y las videollamadas se te caen cuando alguien descarga.
- Hay que reiniciarlo cada pocos días después de haber descartado calor y fuente de alimentación.
Si el router es del operador y falla, la primera opción no es comprar: pide la sustitución, entra dentro del servicio y no debería costarte nada. Comprar tiene sentido cuando lo que buscas son funciones que el equipo del operador no ofrece, como una gestión de colas decente.
¿Puedo usar mi propio router en lugar del de mi operador?
En general sí, y en España el usuario tiene derecho a usar su propio equipo terminal, aunque en la práctica la dificultad depende del operador y de la tecnología.
Lo habitual en fibra es conservar la ONT del operador y sustituir solo la parte de router. Algunos operadores dan los datos de conexión sin problema; otros exigen configuraciones concretas y hay que pedírselas a su servicio técnico.
Antes de lanzarte, ten en cuenta que servicios como la televisión del operador o la telefonía fija suelen depender de la configuración de su router, y que al poner el tuyo pueden dejar de funcionar si no lo configuras igual.
Una alternativa más sencilla y casi tan efectiva: dejar el router del operador y añadir el tuyo detrás en modo router, o poner puntos de acceso propios para el Wi-Fi y usar el suyo solo como puerta de salida.
DNS5
¿Qué es el DNS y cómo afecta a mi conexión?
El DNS es el servicio que traduce el nombre de una web al número que identifica a su servidor. Cada vez que escribes una dirección, tu equipo pregunta primero al DNS a qué número tiene que ir.
Por defecto usas el DNS de tu operador. Si ese servicio va lento o falla, ocurre algo muy característico: las páginas tardan en empezar a cargar aunque tu conexión sea rápida, o directamente no abren mientras las aplicaciones del móvil sí funcionan.
El DNS no afecta a la velocidad de descarga una vez la página ha empezado a cargar. Su efecto está en el arranque de cada petición, y por eso se percibe como lentitud general aunque el test de velocidad salga perfecto.
Si sospechas, escribe 1.1.1.1 en el navegador: si esa página abre y las demás no, tienes el diagnóstico hecho.
¿Cambiar el DNS mejora la velocidad?
No mejora los megas, pero sí puede mejorar mucho la sensación de rapidez, que no es lo mismo.
Lo que se acorta es el tiempo desde que pides una página hasta que empieza a cargar. Si el DNS de tu operador tarda 200 ms en responder y otro tarda 20, notarás que todo reacciona antes, aunque el test de velocidad marque exactamente lo mismo que antes.
Cuándo merece la pena: si las páginas tardan en arrancar pero luego descargan rápido, si algunas webs no abren mientras las aplicaciones sí, o si el DNS del operador da problemas de forma recurrente.
Cuándo no cambia nada: si lo que tienes es poca velocidad, latencia alta o cortes. Ahí el DNS no tiene ninguna culpa y cambiarlo solo te hará perder el tiempo.
¿Cómo sé si mi problema es de DNS?
Hay un patrón que lo delata y una prueba que lo confirma en menos de un minuto.
El patrón: las páginas no abren pero las aplicaciones del móvil sí funcionan, o al revés. También cuando escribes una dirección y el navegador se queda un rato largo en "buscando" antes de que pase nada.
La prueba: escribe 1.1.1.1 en la barra del navegador. Esa es una dirección numérica, así que no necesita DNS para resolverse.
- Si carga una página de Cloudflare, tienes salida a Internet y lo que falla es el DNS.
- Si no carga nada, el DNS está descartado y el problema es de conexión.
Si quieres afinar más, en Windows puedes ejecutar nslookup google.com en el símbolo del sistema: si devuelve direcciones, el DNS responde.
¿Qué DNS puedo usar y son seguros?
Los dos más usados y con mejor reputación de rapidez son los de Cloudflare (1.1.1.1 y 1.0.0.1) y los de Google (8.8.8.8 y 8.8.4.4). Ambos son gratuitos y están disponibles desde cualquier conexión.
Sobre la privacidad, conviene entenderlo bien: cambiar de DNS no te hace anónimo. Lo único que cambia es a quién le preguntas por los nombres de las webs, y por tanto quién ve esas consultas. Pasas de que las vea tu operador a que las vea el proveedor que elijas.
Hay opciones con filtrado incluido si te interesa: algunas bloquean contenido para adultos o anuncios. Antes de usar una, mira quién la mantiene y qué política de datos tiene.
Configúralo primero en un solo dispositivo. Si funciona bien unos días, ya lo pasarás al router para toda la casa.
¿Cambiar el DNS es peligroso o puede romper algo?
No es peligroso y se deshace en un minuto volviendo a poner la opción automática. Es de los cambios más reversibles que hay.
Sí hay dos situaciones concretas en las que conviene ir con cuidado:
- En redes de empresa el DNS interno resuelve nombres que no existen fuera. Si lo cambias, dejarás de ver los recursos internos y la VPN puede fallar.
- Si tu operador ofrece servicios propios asociados a su DNS (algunos portales o servicios de televisión), pueden dejar de resolverse.
La forma sensata de probarlo: cámbialo en un solo equipo, no en el router. Así compruebas si mejora sin afectar al resto de la casa, y si algo falla lo devuelves a automático sin que nadie se entere.
Y si el problema no era de DNS, revierte: no dejes configuraciones a medias que después nadie recuerda.
IP y redes domésticas5
¿Qué es una dirección IP pública y una privada?
Tu casa tiene una sola dirección pública, que es con la que te ve el resto de Internet, y tantas direcciones privadas como aparatos conectados, que solo existen dentro de tu red.
La comparación que funciona: la pública es el número de tu portal y las privadas son los números de cada piso. Desde la calle solo se ve el portal.
Las privadas son las que empiezan por 192.168., por 10. o por 172.16 a 172.31. Se las reparte tu router y no sirven fuera de casa.
La pública te la asigna tu operador y en la mayoría de tarifas domésticas es dinámica: puede cambiar al reiniciar el router o cada cierto tiempo. Eso importa si quieres acceder a algo de tu casa desde fuera, como una cámara o un servidor.
¿Qué es el NAT?
Es el mecanismo que permite que todos los aparatos de tu casa compartan una sola dirección pública. El router lleva la cuenta de qué respuesta pertenece a qué dispositivo y se la entrega al que corresponde.
Funciona solo y sin que tengas que saber nada de él, con una excepción: las conexiones que vienen de fuera. Como el router no sabe a quién entregarlas, las descarta por defecto. Eso es bueno para la seguridad y es un problema cuando quieres que alguien te conecte desde el exterior.
Ahí es donde aparecen los tipos de NAT que muestran las consolas, y donde entra abrir puertos: es decirle al router que todo lo que llegue a un puerto concreto se lo pase a un aparato concreto.
Si tu operador usa CGNAT, hay un segundo NAT por encima del tuyo y abrir puertos en tu router no basta.
¿Qué es CGNAT y por qué me afecta?
Es un NAT adicional que aplica tu operador: en lugar de darte una dirección pública propia, comparte una entre varios clientes. Se hace porque quedan pocas direcciones IPv4 libres.
Para navegar, ver vídeo o hacer videollamadas no cambia nada. Donde se nota es en todo lo que requiere que alguien te conecte desde fuera: acceder a una cámara de casa estando de viaje, montar un servidor, ciertos usos de juego online, o algunas conexiones entre pares.
La forma de saberlo: mira la dirección pública que muestra tu router y compárala con la que te dice una web de "cuál es mi IP". Si no coinciden, y sobre todo si la del router empieza por 100.64 a 100.127, estás detrás de CGNAT.
La solución es pedir a tu operador una dirección pública. Muchos la dan gratis si la pides; otros cobran por ella.
¿Necesito una IP fija?
En una casa normal, casi nunca. Una dirección fija solo hace falta si algo de fuera tiene que encontrar tu casa siempre en el mismo sitio.
Casos donde sí compensa: montar un servidor accesible desde Internet, ciertos accesos remotos de empresa, o sistemas que exijan una dirección estable por seguridad.
Casos donde no hace falta y hay alternativa: acceder a una cámara o a un disco de red desde fuera. Para eso existe el DNS dinámico, un servicio que te da un nombre fijo y va actualizando a qué dirección apunta cuando la tuya cambia. Muchos routers lo traen incorporado y hay proveedores gratuitos.
Ojo con una confusión frecuente: una cosa es la dirección pública fija que te da el operador, y otra es fijar la dirección privada de un aparato dentro de tu red, que se hace en el router y no tiene coste.
¿Qué es abrir puertos y cuándo hace falta?
Es decirle al router que todo lo que llegue desde fuera a un puerto concreto se lo entregue a un aparato concreto de tu casa. Sin esa regla, el router descarta esas conexiones porque no sabe a quién van dirigidas.
Hace falta para servidores accesibles desde Internet, para algunos accesos remotos a cámaras o discos de red, y ocasionalmente para juegos que piden un NAT más abierto.
Cómo se hace, a grandes rasgos:
- Fija primero la dirección privada del aparato en el router, para que no cambie.
- Busca en el router la sección de reenvío de puertos o port forwarding.
- Crea la regla indicando puerto, protocolo y la dirección del aparato.
Abre solo lo imprescindible: cada puerto abierto es una puerta que queda accesible desde Internet. Y si estás detrás de CGNAT, la regla no servirá de nada hasta que tengas dirección pública propia.
Bandas y estándares Wi-Fi5
¿Qué diferencia hay entre 2,4 GHz y 5 GHz?
Son las dos frecuencias en las que emite tu router, y cada una es buena en lo contrario que la otra.
- 2,4 GHz: llega más lejos y atraviesa mejor las paredes, pero es más lenta y está mucho más saturada. La usan también microondas, teléfonos inalámbricos y muchos aparatos domésticos. Solo tiene tres canales que no se pisan entre sí: el 1, el 6 y el 11.
- 5 GHz: mucho más rápida y con más canales libres, pero pierde fuerza antes y las paredes le afectan más.
La regla práctica: 5 GHz cerca del router, 2,4 GHz lejos. Si estás en la misma planta, usa 5. Si estás dos habitaciones más allá y con muros de por medio, 2,4 te dará menos megas pero conexión estable.
Si tu router junta las dos bandas bajo un mismo nombre, decide él y no siempre acierta.
¿Qué es el band steering y conviene desactivarlo?
Es la función que junta las dos bandas bajo un mismo nombre de red y decide por ti a cuál te conecta, intentando llevarte siempre a la mejor.
Cuando funciona bien, es cómodo. Cuando funciona mal, produce dos síntomas muy reconocibles: tu móvil se queda agarrado a la banda de 5 GHz mientras te alejas, hasta que la señal es inservible, o cambia de una banda a otra continuamente y cada cambio es un microcorte.
Merece la pena desactivarlo si notas cortes al moverte por la casa, si un aparato concreto va mucho peor de lo que debería, o si quieres controlar a mano qué banda usa cada dispositivo.
Al desactivarlo tendrás dos redes con nombres distintos, normalmente una con el sufijo 5G. Tendrás que reconectar los aparatos una vez. Se encuentra en la configuración inalámbrica del router, a veces como "selección automática de banda" o "Wi-Fi unificado".
¿Merece la pena Wi-Fi 6?
Sí, pero no por el motivo que suele anunciarse. Wi-Fi 6 no va a multiplicar la velocidad de un solo dispositivo en una casa normal: lo que hace bien es gestionar muchos aparatos a la vez.
Su mejora real está en cómo reparte el aire entre dispositivos. En una casa con muchos aparatos conectados, o en un piso con muchas redes vecinas, eso se nota en estabilidad, que es lo que de verdad afecta al día a día.
Para aprovecharlo hacen falta las dos partes: router y dispositivo. Un móvil con Wi-Fi 6 conectado a un router Wi-Fi 5 va a Wi-Fi 5.
Si tu router es antiguo y estás pensando en cambiarlo, cógelo con Wi-Fi 6 sin dudarlo. Si tu router actual es Wi-Fi 5 y va bien, cambiarlo solo por esto no te va a resolver un problema de cobertura: eso se arregla acercando la señal, no con un estándar nuevo.
¿Qué aporta Wi-Fi 6E y la banda de 6 GHz?
Wi-Fi 6E es Wi-Fi 6 con acceso a una tercera banda: la de 6 GHz. Su valor no está en ser más rápida sino en estar prácticamente vacía, porque solo pueden usarla equipos recientes.
Eso significa canales anchos y libres, sin las redes de los vecinos compitiendo. En un bloque de pisos saturado, la diferencia es notable.
El precio a pagar es el alcance: a 6 GHz la señal pierde fuerza antes que en 5 GHz y las paredes le afectan más todavía. Es una banda para la misma habitación o la contigua, no para llegar al fondo de la casa.
Hace falta que el router y el dispositivo lo soporten. Si tu casa es pequeña y tienes vecinos por todos lados, es una mejora real. Si tu problema es que el Wi-Fi no llega a una habitación lejana, esta banda no es la solución.
¿Wi-Fi 7 vale la pena hoy?
Depende mucho de lo que tengas ahora. Wi-Fi 7 aporta canales más anchos, una modulación más eficiente y la capacidad de usar varias bandas a la vez para una misma conexión, lo que ayuda a la estabilidad.
El problema es el mismo de siempre: necesitas que el dispositivo también lo soporte, y a día de hoy la mayoría de aparatos de una casa no lo son. Un router Wi-Fi 7 con dispositivos Wi-Fi 5 se comporta como un buen router Wi-Fi 5.
Cuándo tiene sentido: si vas a cambiar de router de todos modos y quieres que te dure años, y si tu línea es de 1 Gbps o más.
Cuándo no: si lo que buscas es arreglar cobertura, cortes o una videollamada que se corta. Ninguna de esas cosas se arregla con un estándar más nuevo; se arreglan acercando la señal, pasando a cable o activando la gestión de colas.
Cobertura y señal5
¿Por qué el Wi-Fi no llega bien a una habitación?
Porque el Wi-Fi es radio de baja potencia y su alcance está limitado por normativa, igual para todos los routers. No hay ningún ajuste que multiplique la cobertura: hay una señal que pierde fuerza con cada metro y con cada pared.
Lo que más se come la señal: muros de carga y hormigón, superficies metálicas grandes, espejos, suelo radiante, y el forjado entre plantas, que es lo que peor atraviesa. También influye estar enganchado a la banda de 5 GHz lejos del router, porque esa banda pierde fuerza mucho antes.
Antes de comprar nada, mueve el router: en alto, despejado, fuera del mueble y lo más centrado posible. Es gratis y suele dar más que un repetidor.
Para localizar la pared culpable, mide en el pasillo, en la puerta de la habitación y dentro: el punto donde cae en picado te dice dónde atacar.
¿Cómo saber dónde colocar el router?
El sitio donde está ahora lo decidió el instalador según dónde caía la roseta, no según dónde vives tú. Es el cambio gratuito con más recorrido de todos.
- En alto y despejado. Nunca dentro de un mueble cerrado, ni detrás del televisor, ni en el suelo.
- Centrado respecto a la zona que quieres cubrir, no en una esquina de la casa.
- Lejos del microondas, de teléfonos inalámbricos, de armarios metálicos y de espejos grandes.
- Antenas en vertical si quieres cubrir una planta; una vertical y otra inclinada si quieres cubrir dos.
Si la roseta está en un sitio imposible, tu operador puede trasladarla a otro punto de la casa. No siempre es gratis, pero pregúntalo antes de gastar en repetidores.
Comprueba el cambio midiendo desde el mismo sitio antes y después. Si no mides, no sabes si has mejorado algo.
¿Las rayas de cobertura indican la velocidad?
No. Las rayas indican con qué fuerza te llega la señal del router, no a qué velocidad vas a ir. Son cosas distintas y confundirlas lleva a diagnósticos equivocados.
Puedes tener cobertura llena y una velocidad pésima si el canal está saturado por las redes de tus vecinos: la señal llega fuerte, pero hay que esperar turno para transmitir. Y al revés, puedes tener dos rayas y una velocidad razonable si nadie más está usando ese canal.
Tampoco reflejan si el router tiene línea: el icono se ve lleno aunque no haya Internet, porque solo mide el tramo entre tu aparato y el router.
Para saber cómo va de verdad tu conexión hay que medir: velocidad, latencia, estabilidad y pérdida de datos. Las rayas sirven para orientarte al moverte por la casa, y poco más.
¿Qué materiales bloquean más el Wi-Fi?
No todas las paredes cuentan igual, y saberlo te ahorra pruebas a ciegas.
- Poco: tabiques de pladur, madera, cristal normal.
- Bastante: ladrillo hueco, muebles grandes, puertas macizas.
- Mucho: muros de carga, hormigón armado, forjados entre plantas.
- Mucho y además rebota la señal: superficies metálicas, espejos grandes, armarios metálicos, neveras.
- Sorprendentemente mucho: el agua. Un acuario grande o un depósito entre el router y tú se nota.
El suelo radiante y los techos con estructura metálica son la causa más frecuente de que el Wi-Fi no pase entre plantas. En esos casos, ni el mejor router lo resuelve: hay que llevar la señal al otro lado, con cable, con un punto de acceso o con un sistema mallado.
¿Puedo aumentar la potencia del Wi-Fi?
Poco, y menos de lo que promete Internet. La potencia máxima de emisión está limitada por normativa y es la misma para todos los routers vendidos legalmente. No existe un ajuste oculto que multiplique el alcance.
Algunos routers permiten bajar la potencia (útil en pisos pequeños para reducir interferencias), y unos pocos permiten subirla si venía reducida de fábrica. Merece la pena mirarlo, pero no esperes milagros.
Además hay un límite que la potencia no resuelve: aunque tu router grite más fuerte, tu móvil sigue respondiendo con la misma potencia de siempre, que es mucho menor. La conexión necesita ir en los dos sentidos, así que subir solo un lado no arregla nada.
Lo que sí funciona es acercar el punto de emisión: mover el router, poner un punto de acceso conectado por cable, o un sistema mallado.
Repetidores, mesh y puntos de acceso5
¿Es mejor un repetidor Wi-Fi o un sistema mesh?
Mesh, si el presupuesto lo permite. Son cosas distintas aunque se vendan en la misma estantería.
Un repetidor recibe la señal por Wi-Fi y la vuelve a emitir. Reparte su capacidad entre recibir y emitir, así que pierdes una parte importante, y crea una red aparte: al moverte por la casa tu móvil tiene que decidir a cuál agarrarse, y muchas veces se queda con la peor.
Un sistema mesh son dos o tres aparatos pensados para trabajar juntos como una sola red, con un mismo nombre y traspaso entre nodos. Te mueves por la casa sin cortes.
La diferencia se multiplica si puedes unir los nodos del mesh por cable: entonces cada nodo entrega prácticamente toda la línea. Un mesh con los nodos unidos por Wi-Fi rinde bastante menos, aunque sigue siendo mejor que un repetidor suelto.
¿Dónde debo colocar un repetidor Wi-Fi?
A mitad de camino entre el router y la zona sin cobertura, en un punto donde todavía llegue buena señal. Este es el error que arruina la mayoría de los repetidores.
La lógica es simple: el repetidor solo puede repartir la señal que recibe. Si lo enchufas en la habitación donde no hay Wi-Fi, está recibiendo señal mala y repartiendo señal mala, y encima le añade su propio retraso porque tiene que recibir y volver a emitir cada dato.
Cómo encontrar el sitio:
- Camina desde el router hacia la zona problemática midiendo con el móvil.
- Localiza el último punto donde la conexión todavía va bien.
- Enchufa ahí el repetidor, o un poco antes.
Enchúfalo directamente a la pared, no a una regleta. Y si después de colocarlo no notas mejora, desconéctalo y comprueba si sin él vas mejor: pasa más de lo que parece.
¿Funcionan bien los adaptadores PLC?
Depende por completo de tu instalación eléctrica, y por eso las opiniones son tan dispares: en unas casas van de maravilla y en otras son inservibles.
Funcionan bien cuando los dos enchufes están en el mismo circuito y la instalación es relativamente reciente. Funcionan mal cuando hay que cruzar el cuadro eléctrico, cuando la instalación es antigua, o cuando hay regletas y protectores de sobretensión de por medio.
Reglas prácticas si los usas:
- Enchúfalos siempre directamente a la pared, nunca a una regleta.
- Cuanto más cerca esté el segundo del cuadro, mejor.
- Las cifras de la caja (1200, 2000) son teóricas y nunca se alcanzan en la práctica.
Como no se puede saber sin probar, cómpralos donde puedas devolverlos y mide antes y después.
¿Qué es un punto de acceso y en qué se diferencia de un repetidor?
Un punto de acceso lleva la conexión por cable hasta donde lo pongas y desde ahí emite Wi-Fi. Un repetidor recibe por Wi-Fi y reemite por Wi-Fi.
Esa diferencia lo cambia todo. Como el punto de acceso recibe por cable, no pierde capacidad ni añade el retraso de tener que reemitir: entrega prácticamente toda la línea allí donde esté. Es la mejor forma de dar cobertura a una zona lejana, mejor que cualquier repetidor y mejor que un mesh unido por Wi-Fi.
El requisito es tener cable hasta ese punto, que es justo lo que mucha gente no tiene. Si en algún momento pasas cable a otra planta o a otra habitación, un punto de acceso barato en el extremo resuelve el problema del todo.
Muchos routers viejos pueden reutilizarse como punto de acceso desactivando su reparto de direcciones y conectándolos por cable al principal.
¿Por qué mi móvil sigue conectado al router y no al repetidor?
Porque el que decide es el móvil, no el router ni el repetidor, y los dispositivos tienden a agarrarse a la red a la que ya están conectados hasta que la señal es prácticamente inservible.
Si el repetidor emite con el mismo nombre y contraseña que el router, tu móvil no distingue una de otra y no ve motivo para cambiar. El resultado es que te vas al fondo de la casa con una raya de cobertura mientras el repetidor está al lado sin que nadie lo use.
Qué puedes hacer:
- Ponerle al repetidor un nombre distinto y conectarte a mano cuando estés en esa zona. Es lo más burdo, pero funciona.
- Desconectar y reconectar el Wi-Fi del móvil al llegar a la zona: se reengancha a la mejor señal.
- Si te molesta hacerlo, esto es exactamente lo que resuelve un sistema mesh, que sí está diseñado para traspasar dispositivos entre nodos.
Gaming y juego online5
¿Por qué tengo microcortes jugando online?
Los tirones al jugar casi nunca son de velocidad. Un juego online consume muy pocos megas; lo que necesita es que los datos lleguen a tiempo y todos.
Los tres culpables habituales:
- Pérdida de paquetes: algunos datos no llegan. Es la causa número uno de los tirones y no aparece en un test de velocidad normal.
- Jitter: los datos llegan a un ritmo irregular. La partida va a saltos aunque el ping medio sea bueno.
- Bufferbloat: alguien en casa descarga algo y tu latencia se dispara.
Qué comprobar, por orden: pasa a cable si juegas por Wi-Fi, para descargas y copias en la nube durante la partida, y mide la latencia en reposo y bajo carga para ver si la diferencia es grande.
Si la pérdida de paquetes aparece también por cable y con la conexión en reposo, ahí ya hay algo que revisar con tu operador.
¿Qué es más importante para jugar: velocidad o ping?
El ping, sin discusión, y por bastante margen. Un juego online consume del orden de unos pocos megas por hora: con casi cualquier conexión actual sobra ancho de banda.
Lo que decide tu experiencia es cuánto tarda en llegar cada acción y si llegan todas. Por eso una conexión de 100 Mbps con 15 ms de ping estable juega mucho mejor que una de 1 Gbps con 80 ms irregulares.
El orden de importancia real es este:
- Pérdida de paquetes: lo que más se nota, y lo que menos se mide.
- Latencia estable (ping bajo y con poca variación).
- Comportamiento bajo carga: que no se dispare cuando alguien más usa la conexión.
- Velocidad: solo importa para descargar el juego.
Subir de tarifa casi nunca arregla el lag. Pasar a cable y activar la gestión de colas, casi siempre sí.
¿Qué significa NAT estricto y cómo lo cambio?
Las consolas clasifican tu conexión según lo fácil que sea que otros jugadores conecten directamente contigo. NAT abierto es lo mejor, moderado es aceptable y estricto limita con quién puedes jugar y puede empeorar el chat de voz y el emparejamiento.
Las causas habituales son que el router no tenga activado UPnP, que haya dos routers encadenados (por ejemplo, el del operador y otro tuyo), o que estés detrás de CGNAT.
Qué probar, por orden:
- Activar UPnP en el router. Resuelve la mayoría de los casos sin tocar nada más.
- Evitar el doble router. Si tienes dos, pon uno en modo puente o usa solo uno.
- Abrir los puertos que indique el fabricante de la consola, fijando antes su dirección privada.
- Comprobar si hay CGNAT. Si lo hay, nada de lo anterior bastará: pide a tu operador una dirección pública.
¿El Wi-Fi sirve para jugar online?
Sirve, pero es el peor sitio donde jugar si tienes alternativa. El problema no es la velocidad, es la regularidad.
En Wi-Fi compartes el aire con el resto de aparatos de tu casa y con las redes vecinas. Cuando hay que retransmitir un dato porque ha habido una interferencia, aparece exactamente lo que arruina una partida: un pico de latencia o un paquete perdido. Y eso ocurre aunque el test de velocidad salga perfecto.
Si puedes pasar un cable a la consola o al ordenador, hazlo: es la mejora más grande y más barata que existe para jugar. Un cable plano por el rodapié cuesta poco y da latencia baja y estable.
Si no hay forma de pasar cable, usa la banda de 5 GHz, ponte lo más cerca posible del router, fija un canal a mano y evita jugar mientras alguien descarga.
¿Sirven de algo los "aceleradores" de ping?
Los programas que prometen optimizar o acelerar el ping no pueden hacer lo que anuncian. La latencia depende de la distancia física hasta el servidor y de por dónde pase el tráfico, y un programa en tu ordenador no cambia ninguna de las dos cosas.
Hay una excepción parcial: algunos servicios de red privada orientados a juego enrutan tu tráfico por caminos distintos, y en casos concretos con rutas malas pueden mejorar algo. También pueden empeorarlo, porque añaden un salto más. No es magia, es cambiar de camino y confiar en que el nuevo sea mejor.
Lo que sí funciona, y es gratis, ya lo sabes: cable en lugar de Wi-Fi, gestión de colas en el router, servidor cercano, y liberar la conexión mientras juegas.
Antes de pagar por nada, mide tu latencia en reposo y bajo carga. Si la diferencia es grande, tu problema está en casa y tiene arreglo.
Teletrabajo y videollamadas5
¿Qué velocidad necesito para teletrabajar?
Menos de la que crees, y probablemente la que ya tienes. Lo que suele fallar no es la velocidad sino la subida y la estabilidad.
Como referencia orientativa, y siempre según lo que publique cada plataforma, una videollamada en calidad alta necesita del orden de unos pocos Mbps de subida por participante. Multiplícalo por las personas que hacen llamadas a la vez en tu casa y tendrás la cifra que importa.
Lo demás (correo, documentos en la nube, escritorio remoto) consume muy poco. Un escritorio remoto es más sensible a la latencia que al ancho de banda: se nota el retraso al escribir, no la falta de megas.
Antes de cambiar de tarifa, comprueba tres cosas: cuánta subida tienes de verdad, si la latencia se dispara cuando alguien descarga en casa, y si hay copias en la nube sincronizando en segundo plano.
¿Por qué se me ve mal en las videollamadas si tengo fibra?
Porque tu imagen viaja por la subida, no por la bajada, y en muchas tarifas la subida es una fracción pequeña de lo contratado. Puedes tener 600 Mbps de bajada y 50 de subida, y si esos 50 están ocupados, se te ve mal.
Los ladrones de subida más habituales son las copias de fotos del móvil, la sincronización de Drive, OneDrive o iCloud, y sobre todo las cámaras de vigilancia que suben grabación continuamente.
Comprueba, en este orden:
- Pausa las sincronizaciones y las copias en la nube, y repite la llamada.
- Mira si alguien en casa está subiendo o descargando algo grande.
- Si estás por Wi-Fi, prueba por cable: la subida es lo primero que se resiente con señal justa.
- Mide subida, jitter y pérdida de paquetes. Si el jitter es alto o hay pérdida, ahí está tu problema y no en los megas.
¿Por qué se corta la videollamada cuando alguien descarga en casa?
Eso tiene nombre: bufferbloat. Cuando la conexión se llena, el router acumula lo que sobra en una cola cada vez más larga en lugar de gestionarla, y todo lo que necesita llegar a tiempo (tu voz, tu vídeo) llega tarde.
Es la explicación de una queja muy común: "tengo fibra de 600 y la videollamada se corta cuando mi hijo descarga un juego". No falta ancho de banda: falta reparto.
La forma de confirmarlo es medir la latencia dos veces, en reposo y con la conexión saturada. Si la diferencia pasa de unas decenas de milisegundos, ese es tu problema.
La solución es activar la gestión de colas del router:
- Entra en la configuración del router y busca QoS, SQM, Smart Queue o gestión de tráfico.
- Actívala e indica como límite alrededor del 90 % de la velocidad realmente medida, no de la contratada.
- Vuelve a medir: el retraso bajo carga debe bajar mucho, aunque la velocidad máxima baje un poco.
Muchos routers de operador no traen esta función, y ese es el mejor motivo que existe para poner un router propio.
¿La VPN del trabajo hace más lenta mi conexión?
Sí, casi siempre, y a veces mucho. Una VPN desvía todo tu tráfico a través de un servidor intermedio que puede estar en otra ciudad o en otro país, así que tu latencia sube y tu velocidad queda limitada por ese servidor y por la línea de tu empresa.
Es completamente normal ver la mitad de velocidad y bastante más ping con la VPN activa. No es una avería de tu conexión.
Para saber cuánto te está costando, mide con la VPN desactivada y con ella activada, desde el mismo sitio y seguido. La diferencia es lo que pone la VPN.
Si la diferencia es enorme, díselo a tu departamento técnico con las dos mediciones: el cuello de botella suele estar en el servidor de la empresa, no en tu casa, y es información que ellos agradecen. Si la VPN no puedes desactivarla, mide desde otro dispositivo de la misma red para saber cómo está tu conexión de verdad.
¿Cómo preparo mi casa para una reunión importante?
Con diez minutos de antelación puedes quitar de en medio casi todo lo que suele fallar.
- Pasa a cable si puedes. Es lo que más estabilidad te va a dar, y en una reunión importa más la estabilidad que los megas.
- Pausa las copias en la nube y las sincronizaciones de fotos: son las que te comen la subida, que es por donde va tu imagen.
- Avisa en casa de que no es buen momento para descargar ni para ver vídeo en 4K.
- Desactiva la VPN si la reunión no la necesita.
- Cierra lo que no uses, sobre todo pestañas con vídeo o aplicaciones que actualizan solas.
- Haz un análisis antes de entrar. Mira subida, jitter y latencia bajo carga: si algo va a fallar, ahí se ve.
Si estás por Wi-Fi y no puedes cablear, colócate lo más cerca posible del router y en la banda de 5 GHz.
Pequeñas empresas5
¿Qué conexión necesita una pequeña oficina?
Lo primero no es el número de megas, es la subida y el compromiso de reparación. Una oficina con seis personas en videollamada necesita bastante menos bajada de la que se anuncia y bastante más subida de la que suelen traer las tarifas domésticas.
Cómo calcularlo de forma realista:
- Cuenta cuántas videollamadas simultáneas hay en el peor momento del día y multiplica por lo que recomiende la plataforma que uséis.
- Suma lo que consuman los servicios en la nube, las copias de seguridad y el acceso remoto.
- Si el trabajo depende de subir archivos o de la nube, prioriza una línea simétrica sobre una asimétrica más rápida en bajada.
Pregunta también por modalidades con acuerdo de nivel de servicio y tiempos de reparación comprometidos: para un negocio, que te arreglen la avería en horas en vez de en días vale más que doblar los megas.
¿Debo separar la Wi-Fi de invitados de la de trabajo?
Sí, y por dos motivos distintos que se suman.
Por rendimiento: los móviles de clientes y visitas consumen ancho de banda y, sobre todo, ocupan aire. Una red de invitados con la velocidad limitada evita que la sala de espera te frene las videollamadas.
Por seguridad: un dispositivo desconocido en la misma red que tus ordenadores y tu servidor tiene acceso a cosas que no debería ver. La red de invitados debe estar aislada de la principal, opción que casi todos los routers ofrecen con ese mismo nombre.
Mientras estás en ello, pasa a cable todo lo fijo: impresoras, cámaras, equipos de reproducción, ordenadores de sobremesa. Cada aparato que sale del Wi-Fi libera aire para los que quedan.
Y deja la red principal solo para los equipos de trabajo, con contraseña que no esté escrita en la pizarra de recepción.
¿Qué es un SLA y merece la pena?
Un acuerdo de nivel de servicio es un compromiso escrito del operador sobre cosas como el tiempo máximo de reparación de una avería o la disponibilidad del servicio, normalmente con una compensación si no lo cumple.
La diferencia práctica con una tarifa doméstica es el tiempo de reparación. En una línea de particular puedes estar días sin servicio y la compensación es simbólica. Con un acuerdo de este tipo, el compromiso suele medirse en horas.
Merece la pena si tu negocio se para sin Internet: comercios con datáfono, oficinas que trabajan en la nube, cualquier cosa con atención al cliente en línea. Calcula lo que te cuesta un día parado y compáralo con la diferencia de precio.
No merece la pena si puedes seguir trabajando un rato sin conexión, o si con una línea móvil de respaldo ya te apañas.
¿Por qué en la oficina va lento solo en algunos puestos?
Si unos puestos van bien y otros mal, la línea está descartada y el problema está en el camino interno hasta esos puestos.
Los sospechosos habituales, por orden:
- Un switch de 100 Mbps en el medio. Limita todo lo que pase por él, aunque la línea sea de 1 Gbps.
- Cableado antiguo o dañado. Un CAT5 a secas, o un cable pisado, deja el enlace en 100 Mbps.
- Switches encadenados. Cada salto añade retraso y un punto más donde puede fallar.
- Bucles en la red: dos cables que unan los mismos equipos pueden degradar la red entera.
- Cobertura Wi-Fi si esos puestos están lejos del punto de acceso.
La prueba que lo aclara: mide conectado directamente al router y compara con lo que obtienes desde el puesto. Si directo va bien y en el puesto no, ya sabes que es cableado interno.
¿Conviene tener una segunda línea de respaldo?
Depende de lo que cueste una hora parado. Si tu negocio cobra con datáfono, factura en la nube o atiende clientes en línea, una avería de un día es cara y el respaldo se paga solo.
Las opciones, de menos a más:
- Un móvil compartiendo conexión. Gratis y suficiente para salir del paso, pero hay que hacerlo a mano y no aguanta mucha carga.
- Un router con ranura para tarjeta SIM como respaldo automático: si cae la fibra, entra la línea móvil sin que nadie haga nada.
- Dos líneas de fibra de operadores distintos con conmutación automática. Es lo más robusto y lo más caro.
Lo importante es que el respaldo sea de una infraestructura distinta. Dos líneas del mismo operador por el mismo cable no te protegen de la avería que más probable es: la de ese cable.
Problemas con el operador5
¿Cómo saber si mi operador está teniendo problemas?
Antes de desmontar nada en casa, conviene descartar que la avería no sea tuya. Hay tres comprobaciones rápidas.
- Mira el piloto de Internet, WAN, fibra o PON del router. Si no está verde fijo, el router no tiene línea y el problema está fuera de tu casa.
- Consulta el área de clientes o la aplicación de tu operador con los datos móviles del teléfono: casi todos avisan de las incidencias que afectan a tu dirección.
- Busca el nombre de tu operador en redes sociales ordenando por lo más reciente. Una avería de zona se nota enseguida.
Si el piloto está verde y nadie más se queja, la avería probablemente es tuya. Mide entonces por cable: si por cable recibes lo esperado, el problema está en tu Wi-Fi o en un dispositivo concreto.
¿Cuándo puedo reclamar a mi operador por la velocidad?
Cuando, midiendo por cable y con la conexión en reposo, no alcanzas de forma repetida la velocidad mínima garantizada de tu contrato.
Los tres requisitos que marcan la diferencia entre una reclamación que prospera y una que no:
- Por cable. Si mides por Wi-Fi, atribuirán la incidencia a tu red inalámbrica y cerrarán el caso. Y tendrán razón.
- Repetido. Una medición mala un martes no es nada. Varias, en días y franjas distintas, sí.
- Contra la cifra correcta. La exigible es la velocidad mínima garantizada del contrato, no la de la publicidad.
Para una reclamación formal, añade mediciones con el test oficial de la CNMC (calidadtelecos.cnmc.gob.es), cuyos servidores no dependen de tu operador. Y pide siempre el número de referencia: sin él, la reclamación no consta como presentada.
Esta información es orientativa y no constituye asesoramiento jurídico.
¿Qué es la velocidad mínima garantizada?
Es la cifra que tu operador se compromete a darte por contrato, y es la única exigible. Suele ser bastante menor que la que aparece en la publicidad, y mucha gente descubre que existe justo cuando va a reclamar.
Está en el contrato o en las condiciones particulares del servicio, normalmente expresada como un porcentaje de la velocidad máxima o como una cifra concreta, y por separado para bajada y para subida.
Búscala antes de reclamar, por dos motivos. Primero, para saber si de verdad tienes caso. Y segundo, porque es el número que hay que citar: una reclamación que compara tu medición con la cifra publicitaria se responde en dos líneas.
Si no la encuentras, pídesela a tu operador por escrito. Están obligados a facilitarte las condiciones del servicio que has contratado.
¿Cómo reclamo si mi operador no me responde?
El procedimiento en España tiene tres escalones y hay que seguirlos en orden.
- Reclamación al operador. Tienes un mes desde que ocurre el hecho. Puedes hacerlo por teléfono, por internet, por correo postal o en sus oficinas. Están obligados a admitir la vía telefónica y a darte un número de referencia. Guárdalo: es tu prueba de que reclamaste.
- Espera de un mes. Es el plazo que tiene el operador para contestarte.
- Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones. Si no contestan o la respuesta no te satisface. Es gratuito, se tramita en
usuariosteleco.digital.gob.esy tienes tres meses de plazo. Pueden reclamar particulares, autónomos y microempresas.
Como alternativa a ese tercer paso están las Juntas Arbitrales de Consumo, sin que quepa acudir a las dos vías a la vez. Esta información es orientativa y no constituye asesoramiento jurídico.
¿Mi operador puede limitarme la velocidad?
Hay tres situaciones distintas y conviene no mezclarlas.
Reducción por consumo en tarifas móviles: es contractual y perfectamente legal. Al agotar los datos incluidos, muchas tarifas bajan la velocidad en lugar de cortar el servicio, y se restablece con el nuevo ciclo. Compruébalo en la aplicación de tu operador antes de dar por hecho que hay avería.
Saturación de la red en hora punta: no es una limitación deliberada sino falta de capacidad en el tramo que da servicio a tu zona. Si lo demuestras con mediciones por cable en distintas franjas, sí es reclamable.
Trato distinto a servicios concretos: la normativa europea de neutralidad de la red limita mucho lo que un operador puede hacer aquí, con excepciones tasadas como la gestión del tráfico en congestión.
Si sospechas, mide en varias franjas y guarda los resultados con fecha.
Seguridad de la red5
¿Cómo sé si alguien se conecta a mi Wi-Fi?
Entrando en la configuración del router y mirando la lista de dispositivos conectados. Suele estar en un apartado llamado "dispositivos conectados", "clientes DHCP" o "mapa de red".
El problema es identificarlos: verás nombres poco descriptivos y direcciones que no dicen nada. Un método que funciona es apagar el Wi-Fi de todos tus aparatos uno a uno e ir viendo cuál desaparece de la lista.
Ten en cuenta que hoy hay muchos más aparatos conectados de los que uno recuerda: televisores, altavoces, bombillas, enchufes inteligentes, la báscula, el robot aspirador.
Si de verdad hay alguien que no debería estar, la solución no es bloquear su dirección, que se cambia en segundos: cambia la contraseña del Wi-Fi por una larga, comprueba que el cifrado sea WPA2 o WPA3, y desactiva el WPS.
Que vaya lento no significa que tengas intrusos: mide antes de sospechar.
¿Qué cifrado debo usar en mi Wi-Fi?
WPA3 si tu router y tus dispositivos lo soportan, y WPA2 con cifrado AES en caso contrario. Ambas son opciones válidas hoy.
Lo que hay que evitar:
- WEP: obsoleto y roto desde hace muchos años. Si tu router aún lo ofrece, es señal de que tiene bastante edad.
- WPA a secas o modos con TKIP: además de menos seguros, limitan la velocidad de la red.
- Red abierta sin contraseña, salvo que sea una red de invitados aislada y a propósito.
Muchos routers ofrecen un modo mixto WPA2/WPA3 para no dejar fuera a los aparatos antiguos. Es una opción razonable si tienes algún dispositivo viejo que no admite WPA3.
Junto con el cifrado, lo que más importa es la longitud de la contraseña: una frase larga protege más que una corta llena de símbolos.
¿Debo cambiar la contraseña que viene en el router?
Hay dos contraseñas distintas y conviene no confundirlas.
La del Wi-Fi es la que usas para conectar tus aparatos. Las que vienen de fábrica suelen ser aceptables, pero cambiarla tiene sentido si está a la vista de visitas, si la has compartido con mucha gente, o si sospechas que alguien la conoce. Usa una frase larga y fácil de recordar.
La de administración del router es la que da acceso a la configuración. Esta sí conviene cambiarla siempre: en muchos modelos viene una clave genérica o incluso "admin", y cualquiera dentro de tu red podría entrar y cambiar lo que quisiera.
Aprovecha para desactivar el acceso remoto a la administración si no lo necesitas, y el WPS, que permite conectarse pulsando un botón y es un punto débil conocido.
Apunta las contraseñas nuevas en algún sitio antes de cambiarlas.
¿Es seguro usar el Wi-Fi público?
Hoy menos arriesgado que hace años, porque prácticamente todo el tráfico web va cifrado con HTTPS y quien esté a la escucha no puede leer el contenido. Pero sí quedan riesgos concretos.
Los reales: redes falsas creadas con el mismo nombre que la legítima, portales de acceso que imitan una página de inicio de sesión, y aparatos de tu propio equipo visibles para el resto de la red.
Qué hacer en la práctica:
- Comprueba que el navegador muestra el candado y que el dominio es exactamente el que esperas.
- Marca la red como pública cuando el sistema te lo pregunte: desactiva el descubrimiento de tu equipo.
- Desactiva la conexión automática a redes abiertas conocidas.
- Si vas a manejar información sensible, usa una VPN de confianza o los datos móviles.
Para navegar, ver vídeo o consultar el correo, una red pública es razonablemente segura hoy.
¿Qué es el WPS y por qué conviene desactivarlo?
Es la función que permite conectar un dispositivo al Wi-Fi pulsando un botón del router o introduciendo un PIN de ocho dígitos, sin escribir la contraseña.
El problema está en el método del PIN: por cómo se diseñó, es vulnerable a ataques que permiten averiguarlo probando combinaciones, y una vez obtenido se puede recuperar la contraseña del Wi-Fi. Es una debilidad conocida desde hace años y no depende de lo buena que sea tu contraseña.
La recomendación práctica es desactivarlo en la configuración inalámbrica del router. Se usa muy poco y escribir la contraseña una vez no cuesta tanto.
Si lo necesitas para algún aparato que no admite otra cosa (alguna impresora o extensor antiguo), busca la opción de desactivar solo el PIN y dejar el botón físico, que es bastante menos problemático porque solo funciona durante unos minutos tras pulsarlo.
Dispositivos concretos5
¿Por qué mi Smart TV no se conecta al Wi-Fi?
Los televisores son de los aparatos con peor antena de la casa, y además suelen estar en el peor sitio: pegados a la pared, dentro de un mueble y con un montón de electrónica alrededor.
Causas habituales, por orden:
- Solo admite 2,4 GHz y tu red está unificada o solo emite en 5. Separa las bandas y conéctalo a la de 2,4.
- Señal insuficiente por la posición. Es el problema número uno.
- Contraseña con caracteres raros que el teclado del televisor introduce mal.
- Nombre de red con acentos, eñes o espacios, que algunos televisores no manejan bien.
- Cifrado incompatible si tienes WPA3 y el televisor es antiguo: pon modo mixto WPA2/WPA3.
Si el televisor está fijo, la mejor solución con diferencia es pasarle un cable de red. Cuesta poco, no se desconecta nunca y libera aire para el resto de la casa.
¿Por qué mi portátil pierde el Wi-Fi y el móvil no?
Porque los portátiles tienen una función de ahorro de energía que apaga la tarjeta Wi-Fi cuando el equipo está inactivo, y a veces tarda en despertarla o no lo hace bien. Los móviles no hacen eso de la misma forma.
En Windows se desactiva así:
- Pulsa Windows + X y entra en el Administrador de dispositivos.
- Despliega Adaptadores de red y busca el que lleve Wi-Fi o Wireless en el nombre.
- Clic derecho, Propiedades, pestaña Administración de energía.
- Desmarca la opción que permite apagar el dispositivo para ahorrar energía.
Aprovecha para actualizar el controlador de la tarjeta desde la web del fabricante del portátil, no desde Windows Update: la versión de Windows Update suele ser más antigua.
Si el corte ocurre siempre en el mismo sitio de la casa, no es el ahorro de energía: es señal justa y toca mirar la cobertura.
¿Por qué mi consola tiene lag si el resto va bien?
Porque una consola es mucho más sensible que un navegador o un reproductor de vídeo. A una web le da igual que un dato llegue 100 ms tarde; a una partida, no.
Lo que le afecta y no notarías en otros aparatos: pérdida de paquetes, jitter, y latencia que se dispara cuando alguien más usa la conexión. Un test de velocidad puede salir perfecto y aun así la consola ir a tirones.
Qué comprobar:
- Pásala a cable. Es la mejora más grande, y en consolas suele ser lo único necesario.
- Mira el tipo de NAT en los ajustes de red de la consola. Si es estricto, activa UPnP en el router.
- Comprueba si hay descargas en segundo plano: las propias consolas descargan actualizaciones solas mientras juegas.
- Mide latencia bajo carga. Si se dispara, el arreglo es la gestión de colas del router.
¿Por qué el móvil se conecta a la Wi-Fi pero usa datos móviles?
Porque los móviles tienen una función que detecta cuándo la red Wi-Fi no da servicio real y salta a datos automáticamente, sin avisar. Se llama de forma distinta en cada sistema, pero está en todos.
Que se active significa que tu Wi-Fi tiene un problema: el móvil ha comprobado si había salida a Internet y no la ha encontrado, o la ha encontrado muy inestable.
Esto importa por dos motivos. Primero, porque te está consumiendo datos sin que lo sepas. Y segundo, y más importante, porque falsea cualquier prueba que hagas: si mides la velocidad de tu Wi-Fi con esta función activa, puedes estar midiendo el 5G.
Antes de cualquier diagnóstico desde el móvil, desactiva los datos móviles. Es la comprobación que más falsos positivos evita. Y si el salto se repite, el problema está en tu Wi-Fi y hay que buscarlo ahí.
¿Por qué la impresora se desconecta de la red?
Las impresoras entran en reposo profundo para ahorrar energía y algunas pierden la conexión de red al hacerlo, apareciendo como desconectadas hasta que alguien las despierta.
Además suelen tener antenas modestas y estar en sitios poco favorables, y casi todas admiten solo la banda de 2,4 GHz.
Qué hacer:
- Fija su dirección en el router para que no cambie cada vez. Es la causa más frecuente de que el ordenador "no la encuentre".
- Desactiva el modo de ahorro agresivo en los ajustes de la impresora, o alarga el tiempo antes de entrar en reposo.
- Conéctala a la banda de 2,4 GHz si tu red está separada.
- Si está fija, pásala a cable. Es la solución definitiva y muchas lo admiten.
Si al reiniciar la impresora vuelve a funcionar durante un rato y luego se pierde, es casi seguro el reposo o la dirección cambiante.
Diagnóstico de red5
¿Cómo compruebo si mi problema es del ordenador o de la red?
Con una secuencia de tres pruebas que va estrechando el cerco. Hazlas en orden y no te saltes ninguna.
- Otro dispositivo, misma red. Coge un móvil con los datos desactivados. Si va bien, tu conexión funciona y el problema es del ordenador.
- El mismo ordenador, por cable. Desactiva el Wi-Fi y conéctalo al router. Si por cable va bien, el problema es el Wi-Fi. Si va igual de mal, no lo es.
- El mismo ordenador, otra red. Compártele la conexión desde el móvil. Si también va mal ahí, el problema es del equipo sin ninguna duda.
Mide siempre desde el mismo sitio, con la conexión en reposo y anotando los resultados. Comparar dos mediciones hechas en condiciones distintas no sirve de nada.
¿Cómo hago un test de velocidad bien hecho?
Un test mal hecho da cifras que no significan nada, y luego se toman decisiones con ellas. Estas son las condiciones que importan:
- Por cable si quieres saber qué te entrega la línea. Por Wi-Fi si quieres saber qué te llega a ese punto de la casa. Son dos preguntas distintas.
- Con la conexión en reposo: sin descargas, sin vídeo, sin copias en la nube.
- Sin VPN activa.
- Desde el móvil, con los datos móviles desactivados, o medirás el 5G.
- Varias veces, en días y franjas distintas. Una sola medición no demuestra nada.
- Anotando dónde y cuándo. Sin ese contexto, el número es inútil.
Y mira algo más que los megas: la latencia en reposo, la latencia bajo carga y la pérdida de paquetes explican la mayoría de los problemas reales que no se ven en la cifra de velocidad.
¿Para qué sirve el comando ping y cómo lo uso?
Envía pequeños mensajes a un destino y mide cuánto tarda cada respuesta. Sirve para dos cosas: saber si hay comunicación, y ver si esa comunicación es estable.
En Windows, abre el símbolo del sistema y escribe:
ping 192.168.1.1para probar tu router. Si esto falla, el problema está dentro de casa.ping 1.1.1.1para probar la salida a Internet sin depender del DNS.ping google.compara probar además el DNS. Si esta falla y la anterior funciona, el DNS es el culpable.ping -t 1.1.1.1para dejarlo corriendo. Se para con Ctrl+C y al final muestra el resumen.
En Mac y Linux es igual pero sin el -t: ahí corre indefinidamente por defecto.
Lo interesante está en el resumen final: si aparecen paquetes perdidos o los tiempos oscilan mucho, tienes un problema de estabilidad aunque la velocidad sea buena.
¿Qué es un traceroute y qué me dice?
Muestra el camino que siguen tus datos hasta el destino, saltando de equipo en equipo, y cuánto tarda cada salto. Sirve para ver dónde se degrada la conexión, no solo que se degrada.
En Windows se ejecuta con tracert 1.1.1.1 desde el símbolo del sistema; en Mac y Linux, con traceroute 1.1.1.1.
Cómo leerlo sin volverse loco:
- El primer salto es tu router. Si ahí ya hay tiempos altos, el problema está en tu casa.
- Los siguientes son la red de tu operador.
- Un asterisco suelto no significa avería: muchos equipos no responden a estas pruebas por configuración, y eso es normal.
- Lo que sí importa es un salto donde el tiempo sube mucho y se mantiene alto en todos los saltos siguientes.
Es una herramienta de apoyo. Para documentar una avería ante el operador pesan más las mediciones repetidas.
¿Cómo mido la pérdida de paquetes?
La pérdida de paquetes es la proporción de datos que no llegan a su destino. Es la causa más frecuente de que una videollamada se congele o de que una partida dé tirones, y no aparece en la cifra de velocidad de un test normal.
La forma manual es dejar un ping corriendo un rato largo: en Windows, ping -t 1.1.1.1, pararlo con Ctrl+C pasados unos minutos y mirar el porcentaje de perdidos del resumen. Cuanto más tiempo lo dejes, más fiable será la cifra.
Qué esperar de la cifra:
- 0 %: lo normal en una conexión sana.
- Alrededor del 1 %: ya se nota en llamadas y juegos.
- Más del 2 o 3 %: el problema es evidente y hay que buscarlo.
Antes de alarmarte, repite la medición por cable. En Wi-Fi es habitual ver algo de pérdida por interferencias, y eso se arregla en casa. Si aparece también por cable y con la conexión en reposo, ahí sí hay que hablar con el operador.
Preguntas generales5
¿Qué diferencia hay entre Mb y MB?
Es la confusión más extendida y explica muchas decepciones al ver una descarga.
- Mb (megabit) con be minúscula: la unidad en la que se mide la velocidad de Internet y en la que se anuncian las tarifas.
- MB (megabyte) con be mayúscula: la unidad del tamaño de los archivos y la que muestra el navegador al descargar.
Un byte son ocho bits, así que para pasar de una a otra se divide entre ocho. Una línea de 800 Mbps descarga como mucho a unos 100 MB/s. Si esperabas ver 800 en la barra de descarga, el número que ves es el correcto.
Con esa cuenta puedes estimar cualquier descarga: un archivo de 5.000 MB a 100 MB/s tarda unos 50 segundos en el mejor de los casos.
¿Qué es la fibra simétrica?
Es aquella en la que la velocidad de subida es igual que la de bajada. Una línea 600/600 es simétrica; una 600/300 o una 300/30 no lo son.
La bajada es lo que recibes: navegar, ver vídeo, descargar. La subida es lo que envías: adjuntar archivos, copias en la nube, y sobre todo tu imagen en una videollamada.
La subida importa mucho más de lo que su papel en la publicidad sugiere. Con la subida saturada, la conexión entera se degrada aunque la bajada esté intacta, y ese es el origen de una parte importante de las quejas por videollamadas.
Merece la pena pagar por simetría si trabajas con archivos grandes, si haces copias en la nube, si tienes cámaras que suben grabación, o si hay varias videollamadas simultáneas en casa. Para navegar y ver vídeo, no aporta nada.
¿Qué diferencia hay entre fibra, ADSL y 5G fijo?
Tres formas distintas de llevar Internet hasta tu casa, con comportamientos muy diferentes.
- Fibra: la señal viaja por luz. Alta velocidad, latencia baja y estable, y no le afecta la distancia a la central en la práctica. Es la mejor opción cuando está disponible.
- ADSL: por el par de cobre del teléfono. Mucha menos velocidad, subida muy limitada y latencia notablemente más alta. Además pierde calidad con la distancia a la central.
- 5G fijo o internet inalámbrico: llega por radio desde una antena. Puede dar buena velocidad, pero comparte la capacidad de la antena con todos los usuarios de la zona, así que rinde peor en hora punta y la latencia es más variable. Con antena exterior bien orientada mejora bastante.
Para trabajar, jugar o hacer videollamadas, lo que más se nota entre ellas no es la velocidad máxima: es la estabilidad de la latencia.
¿Qué es el ancho de banda?
Es cuántos datos caben por segundo en tu conexión. Es lo que anuncian las tarifas y lo que mide la parte de velocidad de cualquier test.
La comparación que funciona: el ancho de banda son los carriles de una autopista. Más carriles permiten que pasen más coches a la vez, pero no hacen que un coche concreto llegue antes. Eso último es la latencia, y es una magnitud distinta.
Por eso una conexión de 1 Gbps puede ir peor para jugar o para una videollamada que otra de 100 Mbps: si la latencia es alta o irregular, sobran carriles y falta fluidez.
El ancho de banda importa cuando hay muchas cosas a la vez (varias pantallas, descargas grandes, varias personas trabajando) o cuando mueves archivos pesados. Para el resto, a partir de cierto punto añadir megas no cambia nada perceptible.
¿Por qué Internet va más lento en hora punta?
Porque la capacidad se comparte en varios puntos del camino, y por la tarde todos se llenan a la vez.
Los tres sitios donde puede estrecharse:
- Tu casa: más gente en casa significa más pantallas, más descargas y más aparatos compitiendo por el aire del Wi-Fi.
- Tu barrio: el tramo de red del operador que da servicio a la zona lleva más tráfico.
- El servicio que usas: una plataforma de vídeo o un juego pueden ir saturados sin que tu conexión tenga nada que ver.
Para distinguirlos, mide a primera hora de la mañana y en la franja del problema, desde el mismo sitio y por cable. Si solo empeora en hora punta y también por cable, es saturación de la red del operador, y con esas mediciones guardadas tienes un caso que presentar. Si por cable va bien y por Wi-Fi no, el cuello de botella está en tu casa.
Prueba con menos palabras, o describe el problema en lugar del término técnico: «va lento», «se corta», «no llega».